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Empezar de nuevo

Carlos Guillermo Garibay



Yo le tenia miedo a la oscuridad,
hasta que las noches se hicieron largas y sin luz.

Yo no resistía él frió fácilmente,
hasta que aprendí a subsistir en ese estado.

Yo le tenia miedo a los muertos,
hasta que tuve que dormir en el cementerio.

Más aún, yo le tenía miedo al espanto,
hasta que tuve que dormir en el crematorio.

Yo sentia rechazo por los rosarinos y los porteños,
hasta que me dieron abrigo y alimento.

Yo tenia rechazo por los judíos,
hasta que me dieron medicamentos para mis hijos.

Yo lucia vanidoso mi pulóver nuevo,
hasta que se lo di a un niño con hipotermia.

Yo elegía la comida cuidadosamente,
hasta que tuve hambre.

Yo desconfiaba de la tez cobriza,
hasta que un brazo fuerte me saco del agua.

Yo creía haber visto muchas cosas,
hasta que vi a mi pueblo deambulando sin rumbo por las calles.

Yo no quería al perro de mi vecino,
hasta que aquella noche lo sentí llorar hasta ahogarse.

Yo no me acordaba de los ancianos,
hasta que tuve que participar de los rescates.





Yo no sabia cocinar,
hasta que tuve enfrente mío una olla con arroz y niños con hambre.

Yo creía que mi casa era más importante que las otras,
hasta que todas quedaron cubiertas por el agua.

Yo estaba orgulloso de mi nombre y apellido,
hasta que todos nos transformamos en seres anónimos.

Yo casi no escuchaba radio,
hasta que fue la que mantuvo viva mi energía.

Yo criticaba a los bulliciosos estudiantes,
hasta que de a cientos me tendieron sus manos solidarias.

Yo estaba seguro de cómo serian mis próximos años,
pero ahora no tanto.

Yo vivía en una comunidad de clase política,
pero ahora espero que se los haya llevado la corriente.


Yo no recordaba el nombre de todas las provincias, pero ahora las tengo en mi corazón.

Yo no tenia buena memoria, tal vez por eso ahora no recuerde a todos.

Pero tendré igual lo que me queda de vida,
para agradecer a todos.

Yo no te conocía,
ahora eres mi hermano.

Teníamos un rió,
ahora somos parte de él.

Es la mañana.
Ya salió el sol y no hace tanto frió.

Gracias a Dios.
Vamos a empezar de nuevo.